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¿Por qué tener miedo no es bueno para la salud? – Why being afraid isn’t good for our health?

Querido diario,

Después de 40 y tantos días de confinamiento, el fin de semana pasado pudimos volver a la calle: parece que empezamos a ver la luz. Como buena deportista, me calcé mis zapatillas de running -como sabes, ya iba antes del confinamiento a hacer deporte casi a diario- y salí a correr un poco. Volví muy, pero que muy contenta, y no fue precisamente por mi marca. ¡Qué lenta fui! Pero la verdad es que es lo que menos me importó. Volví a sentirme libre, a relajarme, a soltar toda esa presión acumulada todos estos días en casa.

¡Hasta mi cabellera verde lo notó! Volvió a ponerse de punta, que siempre me ha dado un toque muy personal, ya que tomo bastante el sol y mis primas no porque dicen que ya son demasiado naranjas. ¡Ellas se lo pierden! El caso, que en mi interior volvió la paz. Una calma de empezar a imaginarme que todo vuelve poco a poco… Se me fue el miedo. Yo no he sido muy miedica nunca, pero Tomi, mi vecino, dice que lo ha pasado muy mal. ¿Sabías que tener miedo hace que nuestras defensas empeoren? ¡Me ha parecido muy curioso! Y sobre todo en la situación actual… ¡Cuánta gente ha sentido miedo! Pues resulta que cuando tenemos miedo durante un periodo de tiempo, al igual que si estamos estresados, nuestro cuerpo genera cortisol. Y por lo que he leído, el cortisol se lleva fatal con nuestros linfocitos T y nuestros glóbulos blancos: hace que disminuyan. ¡Y ellos son los guardianes de nuestro cuerpo frente a los ataques externos! Así que, al tener miedo, somos más propensos a caer enfermos porque nuestro sistema inmunológico sufre.

¿Lo sabías? Yo no, y en cuanto lo leí, empecé a preocuparme un poco más por Tomi: y nos hemos hecho amigos durante esta última semana. Hemos hablado de muchas cosas y he intentado que la mayoría fueran alegres, para que el rato que hablábamos, no pensara en lo agobiado que se sentía. Me dijo que sabía que estaba muy estresado y decidió pedir ayuda. Hace dos días que ha tenido sesiones de psicología por Skype y se siente mucho mejor. ¡Y hoy parecía una berenjena nueva! Tenía un color lila precioso, me ha contado que conocerse a él mismo y saber qué es lo que le pasa y por qué, ha sido lo mejor que ha podido hacer nunca. ¡Fíjate! Al final el confinamiento lo habrá ayudado a contar sus problemas para mejorar.

Así que ya lo sabes diario mío, ¡no tengas miedo! ¿Eh? Si algún día prefieres que en lugar de estar en tu sitio secreto solo, te deje dormir en mi mesita de noche un rato, me lo dices. ¡No tenemos que tener las defensas bajas! Espero que te alegren estas líneas que te escribo con cariño. ¡Tenemos que mantener nuestra salud de hierro!

Firmado,

Una zanahoria feliz.

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Dear diary,

After forty-odd confinement days, last weekend we came back to the streets: it seems we’re starting to see the light. As a good sporty girl, I put on my running shoes -as you know, I used to sport almost daily before quarantine- and I ran a little. I came back home so, so joyful, and it wasn’t due to my mark. I was very slow! But that was the very least I gave important to. I felt free again, relaxed, I could lose all the accumulated pressure these days at home. 

Even my green hair noticed it! It got spiked again, which has always given to me a personal touch. I use to sunbathe regularly, but my cousins don’t, they say they’re already too orange.

The point is that peace came back to me. I could see everything returning to the ‘before’ life. And my fear was gone. I haven’t been never so much fearful, but my neighbour Tomi, told me he has been through a very bad mood. Did you know that fear makes going our defences away? It’s so curious! And with the current situation… Lots of people have felt fear! It appears that when we’re feeling fear during a time period, and also feeling stressed, our body generates cortisol. And it’s not friends with T-lymphocyte neither white cells: It makes them decrease. And they are our body guardians again external attacks! So, when we’re feeling fear, we’re more likely to become ill. Our immune system suffers.

Did you know that? I didn’t, and once I read it, I just started to be more for Tomi; we’re friends now. We talk about lots of things -mostly of them happy-. He told me he knew he was so stressed and decided to ask for help. Since two days he’s having psychology sessions via Skype and he’s feeling so much better! Today he was like a new aubergine! He had a very beautiful violet colour. Now he thinks that knowing himself has been the best thing ever. He’s finally telling his problems and he’s improving.

My dear Diary, don’t be afraid! Please… If someday you prefer being in another place instead of your secret one, please let me know it. We don’t have to have low defences! I hope you’re happy with these lines I’m writing for you. We must have a very strong health! 

Signed,

A happy Carrot.

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